La llegada de Ronaldinho a Querétaro marcó una era dorada para el club. Su talento excepcional y carisma atrajeron a numerosos aficionados, no solo a nivel local, sino también nacional e internacional. Durante su tiempo con los Gallos Blancos, Ronaldinho no solo brindó espectáculo en el campo, sino que también inspiró a jóvenes futbolistas a seguir sus pasos.